Sinkuartel

DATORRENA

Azaroa 2017
Al As Az Og Or Lr Ig
30 31 1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 1 2 3

Piedras contra tanques en Gaza, por Pepe Beunza

E-posta Inprimatu PDF fitxategia

 

Piedras contra tanques en Gaza

 

Los palestinos tiran piedras contra los tanques israelitas y nos preguntan si es un acto de violencia. No es un acto de violencia ni de noviolencia, es un acto de desesperación. Esa pregunta nos persigue siempre a los noviolentos cuando intervenimos en un conflicto en el que hay la violencia de los opresores y la defensa de los oprimidos. La respuesta, como el problema, es compleja.

 

Si yo fuera palestino y vinieran los tanques israelitas y arrancaran los olivos milenarios que han alimentado a mis abuelos y debían alimentar a mis nietos, si un día pusieran un muro delante de mi casa, para no poder pasar, si un día para ir al hospital debo cruzar un montón de controles dependiendo de lo que decida un soldado para poder seguir… Me revelaría con todos los medios que tuviera a mi alcance, amparado por todas las teorías de la ética y la justicia.

 

Pero si además de la rabia y la indignación, introduzco la inteligencia, pienso que las piedras contra los tanques son poco eficaces excepto que detrás haya una estrategia. Si utilizo las piedras porque no tengo otros medios, pero si tuviera lanzagranadas, tanques o bombas atómicas atacaría con ellos para destruirlos, entonces estoy repitiendo las miles de veces que los parias de la tierra se rebelaron contra la bota que les oprimía, y aunque utilizaron la violencia de manera heroica, las consecuencias han sido terribles, pagando los parias un precio desorbitante.

 

La revolución rusa, la china, Camboya, Vietnam, Cuba o Nicaragua y las guerras del siglo pasado deberían vacunarnos contra cualquier tentación de violencia revolucionaria. Sin embargo, seguimos mitificando el uso de la violencia para conseguir la justicia.

 

Los judíos, nos explicaron de pequeños, fueron los que crucificaron a Jesucristo, por eso durante la historia fueron perseguidos, matados, golpeados y hasta la racista reina Isabel de Castilla, la llamada la católica, los expulsó de España, con terribles penalidades, sin que se les haya de momento resarcido. Estremece estudiar lo que fue el genocidio y los campos de concentración alemanes donde mataron a millones en la segunda guerra mundial. Pero siempre se mantuvieron perseverantes y unidos a sus tradiciones. El sufrimiento debería haber hecho de ellos personas inteligentes, compasivas, generosas. Sin embargo, en Israel escogen democráticamente gobernantes nazis que hacen con los palestinos lo mismo que los nazis alemanes empezaron haciendo con los judíos. A mí me surge la terrible pregunta del porqué… Desgraciadamente no tengo respuesta. Soy un aprendiz de noviolencia con muchas preguntas y pocas certezas.

 

Si se tiran las piedras a los tanques como forma simbólica de resistencia pacífica, sabiendo que no les hacen daño pero que los hace dignos y valientes y detrás tienen una estrategia de lucha noviolenta, puede ser válido. Para mí es una acción un poco ambigua, pero desde la comodidad de mi silla y mi ordenador de la que ninguna tiranía me amenaza (de momento), no soy quien para decirles lo que no deben hacer. Por otra parte, hay en Palestina acciones heroicas claramente noviolentas a las que deberíamos apoyar con todos nuestros medios. Recuerdo por ejemplo un vídeo en el que salía una mujer palestina que con su cuerpo y un gran valor impedía a un soldado israelita apuntar con su fusil. También me gusta recordar cómo los checos en 1968 consiguieron con sus cuerpos bloquear el avance de la invasión de los tanques rusos animando a desertar (algunos lo hicieron) a los soldados rusos.

 

Seguiremos reflexionando, para evitar repetir los mismos errores de la historia.

 

Pepe Beunza

 

 

 

 

Share